El papel de la mujer en la política mexicana

En 2018 se cumplirán 65 años desde que, por ley, las mujeres en nuestro país tienen derecho a votar y ser votadas, derecho que quedó plasmado en la constitución y que ejercerían por primera vez el 3 de julio de 1955.

El camino de la mujer en la política no ha sido nada fácil, y es que, desde el tiempo de los antiguos griegos, las damas de las polis no tenían acceso a esta actividad reservada únicamente para los hombres.

Tras largos años de lucha social y el trabajo de hombres y mujeres que buscaron la equidad en derechos de todos los miembros de la sociedad, se logró que la participación del sexo femenino en la toma de decisiones, fuese una realidad en gran parte del mundo.

La mujer en la política de México

Actualmente, la participación femenina en la democracia de nuestro país no se limite únicamente al ejercicio del voto, sino que ahora una fracción considerable de los puestos públicos son ocupados por mujeres.

En un país donde más del 50% de la población es femenina (61 millones de acuerdo con el último censo del INEGI en 2015), la intervención de la mujer en la política se fomenta y aplaude.

Un contexto así nos recuerda las palabras del ex Secretario de Gobernación, Carlos María Abascal Carranza, quien, desde su posición en el gobierno, siempre alentó la causa de las mujeres:

“Hoy podemos afirmar que esta democracia que hemos venido construyendo, no sería lo que es hoy, estaría mucho más lejos de la meta, sin la participación de las mujeres”.

Y es que no se puede concebir una verdadera democracia sin la participación de absolutamente todos los miembros de la sociedad mexicana, ya que, al escucharlos, la política del país se vuelve más sólida.

Una participación activa

Ahora bien, el hecho de que la ley garantice la participación de la mujer en la política mexicana, no siempre es garantía de que esto suceda así.

A veces, la tradición sigue pesando sobre la razón, sobre todo en algunas comunidades donde aún existen costumbres erróneas que se encuentran muy arraigadas, y eso termina entorpeciendo el desarrollo de la democracia.

Es por ello que quienes contamos con las condiciones plenas para ejercer de manera libre el voto y la participación ciudadana, debemos hacerlo informados y conscientes de que es en la sociedad donde radica el cambio de México.

Gracias a la inclusión e involucramiento de la mujer en la política mexicana, es que este país se ha visto enriquecido. El mismo Carlos Abascal lo reconocería al declarar que:

“La mujer involucrada en la política tiene aportaciones formidables por hacer en ella, a partir de considerar a la política como una ciencia, como un arte y como una virtud consagrada al servicio de los demás, para construir la justicia social y el bien común”.

Oportunidad de cambio

Este año se celebrarán nuevos comicios para elegir más de 3 mil 400 cargos públicos a nivel federal y local, y el papel que desempeñarán las mujeres mexicanas será fundamental para generar un profundo cambio en la democracia del país.

Entiéndase participación no solo como el voto femenino, sino la injerencia como candidatas, funcionarias de casilla y observadoras del proceso electoral, entre otras cosas.

“La mujer en la política tiene una oportunidad excepcional de ayudar al género humano, a las personas, a esta sociedad democrática, a esta sociedad de personas, a perfeccionar la democracia a través de un ejercicio cada vez más humanista de la política”.

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