Un gran paso en la renegociación del TLCAN

Un país que busca seguir creciendo necesita crear y reforzar lazos con las demás naciones de todo el planeta, ya sean vínculos políticos, culturales o comerciales.


El 16 de agosto del año pasado, comenzó la renegociación del TLCAN después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considerara que éste no favorecía del todo a los trabajadores de su país.


A más de un año de que este proceso diera inicio, este lunes el mandatario estadounidense declaró que las negociaciones entre la delegación mexicana y la de su nación habían derivado en un acuerdo “realmente fantástico”.


Y es que es gracias a la voluntad de los hombres y mujeres que, estando en las comisiones para la renegociación del TLCAN, no olvidaron cuál era su objetivo: velar por un acuerdo que beneficiara a las tres partes, no sólo a una o dos.


Renegociación del TLCAN: responsabilidad colectiva


Este proceso ha sido largo y nada fácil, hubo momentos en los cuales el tratado parecía venirse abajo y esto significar una importante ruptura comercial entre las tres naciones, sin embargo, la responsabilidad asumida por quienes recibieron esta tarea es digna de admiración.


Cuando el presidente Donald Trump anunciaba su postura respecto al Tratado de Libre Comercio, muchos mexicanos lo vieron como una amenaza a la estabilidad económica del país, sin embargo, esto significaba una ventana de oportunidades para que los intereses de las tres naciones involucradas fuesen tomados en cuenta.
Los resultados que poco a poco se han ido obteniendo de la renegociación del TLCAN son la suma de esfuerzos, no sólo nacionales, sino también de los representantes de Estados Unidos y Canadá que colaboraron estrechamente con nuestros delegados.


Con este acontecimiento, podemos decir que la democracia en México se ha solidificado, ya que parte importante de este sistema político es que mediante el diálogo se puedan conciliar las diferencias en la búsqueda del bien común, y en este caso no sólo nacional sino también el de nuestros países hermanos.
Este esfuerzo por parte de México es un gran ejemplo de unión y trabajo, ya que se desarrolla en un periodo de transición política en el que un presidente está concluyendo su periodo y uno nuevo asumirá funciones en breve.
Es de destacar que tanto los representantes del gobierno aún en función, así como los emisarios de la nueva administración, colaboraron con el fin de hacer que México prospere, algo que el mismo presidente Trump ha visto y reconocido.


Hoy día podemos ver que las negociaciones bilaterales entre ambas naciones se han solidificado, que las voluntades de sumar esfuerzos y trabajar por el bienestar y crecimiento económico han dado un paso adelante en la construcción de democracias más fuertes.
Aunque falta incorporar a Canadá a la renegociación del TLCAN, la realidad es que la voluntad política de ambas delegaciones es una muestra de unión y colaboración en la búsqueda del bien común.

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