Ética y ciencia unidas para proteger la vida

Existe un punto de divergencia entre la ética y la ciencia, mismo que ha generado opiniones a favor o en contra de incontables avances científicos. Sin embargo, ética y ciencia no son cosas ajenas. Al contrario, existe una estrecha relación entre ellas que permite el pleno desarrollo del ser humano. Sin el equilibrio de ambas partes, la vida no sería como la conocemos.

Ética

La ética puede ser entendida como un sistema de principios fundamentados en la percepción del bien y el mal. Es decir, lo que es correcto o incorrecto. La ética y la moral van de la mano, pero la moral apela más a un sentimiento propio de lo que debe o no hacerse, y la ética es una reglamentación social.

Ambos conceptos tienen como objetivo mantener una sana relación entre las personas, que les permita convivir sin prácticas que afecten la integridad del otro. Los dos se construyen sobre una base de valores en torno a la dignidad humana.

Ciencia

La ciencia es una práctica cuya finalidad es acumular conocimiento a través de estudios verificables y pruebas tangibles. Abarca muchas ramas del saber humano y sobre ella se sustentan los avances que han permitido la evolución de nuestra forma de vida. Su objetivo es develar las grandes interrogantes del hombre y sus pilares son la objetividad y la plena consciencia de que no hay verdades totalmente irrefutables.

Ética científica

Después de la Segunda Guerra Mundial, se planteó la necesidad de establecer límites al hacer ciencia, pues en el afán de adquirir mayor conocimiento se estaba dejando de lado el pensamiento humanista en el que se procura la vida del hombre.

Inventos como la bomba atómica o la experimentación con el cuerpo humano fueron considerados focos rojos que ponían en verdadero peligro al hombre. Por ello, se pensó en crear un comité que se encargara de entrelazar la ética y la ciencia.

De esta manera, la ciencia estaría guiada por principios éticos y morales, sin perder su carácter propositivo. Actualmente la ética científica apela a una total honestidad y al respeto de la integridad de los seres vivos durante la práctica científica.

Los estudiantes de medicina, por ejemplo, realizan el Juramento Hipocrático. Éste es un texto que habla de la responsabilidad ética y moral que adquieren al ejercer su trabajo.

Es cierto que ha habido casos controversiales en los que se ponen en duda los cimientos sobre los que se basa la ética científica. Sin embargo, la ética y la ciencia han llegado a consensos cuando se retoma la finalidad de su unión: la protección de la vida.

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